[POST ACTUAL]: LA CASA DE LOS ESPÍRITUS DE ISABEL.

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[TRAGO DEL DÍA]:

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miércoles, 17 de febrero de 2010

Qué será de mí



Me pregunto que será de mí cuando nadie me recuerde, cuando quede desincrustada de las memorias de quienes hoy me sonríen. Cómo seré y dónde estaré cuando cargue mi nombre de manera infructuosa, cuando lo que diga sólo sean melodías de débiles acordes, cuando me convierta en materia prima de odas al olvido. Con quién hablaré cuando mis cómplices sean inasibles en las paredes de mi mundo, y les de por unirse a corrientes subversivas de interés adolescente.
Quizás me convierta en una categoría, en un número que cuantifica lo que logré aprender y lo que jamás quise saber. Quizás si, quizás no. Quizás finalice mi vida como un frasco hermético que se ahoga en sus propios humos, remota, renuente, desdichada…pero seguramente agradecida por el coraje que me hace soltar en palabras lo que no sería capaz de decir en alta voz.
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lunes, 15 de febrero de 2010

Mañana borro este post

Comienza uno a suspirar duro, como si quisiera liberar a la anatomía de tres toneladas de oxígeno. El alcohol pasa por la garganta, arrastrando consigo lo mejor de lo peor, arrastra gente y desdichas, y te lo tragas. Divina sensación. La piel, por cuartos de segundo se eriza, es sólo parte del cóctel de emociones, está tres veces más sensible, en conjunto con lo que era, hace minutos, una mente más o menos lúcida. Entonces hablas. Hablas con alcohol en la sangre. Y con sangre en las palabras, vomitas hasta el credo que nunca lograste memorizar. El pecho alcanza un calor que se disfruta. Se torna tibio todo el ensamble del tórax. Y pasa otro trago por tu garganta, por cortesía del dolor y un codo ligero en movimiento. Un ojo entreabierto es el detector de tus mentiras. Las que salen a flote y gritan que existen, que te hacen quedar mal y te plantan semejante bochorno en la frente. Nada que hacer. Allí estás, creyendo que puedes controlar tu verborragia, hasta que te das por vencido y eres tú el dominado...el títere de esta pesadilla etílica que de vez en cuando te trasforma el pudor en sinceridad. No eres sino una hebra de cabello a la suerte del viento. Que vergüenza. Pero yo, ja… yo lo volvería a hacer.
¡La última y me voy!

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jueves, 11 de febrero de 2010

Qué va Madonna



La pregunta “¿Quién quisieras ser?” es más que suficiente para que en nuestra mente titile Angelina, Madonna o el ídolo de nuestras más remotas fantasías.
Hoy, mientras me contaba las pestañas, decidí que yo no cambiaría mi vida por la de nadie más. Es que ya son muchos años conmigo. Yo conozco los atajos de mi cuerpo, se lo que me hace llorar y cuándo poner en marcha las lágrimas de cocodrilo. El mejor vino del mundo es… ¡el que a mi me gusta! Me río de tonterías muchas veces, otra veces no, y se porqué. Cuando se me hace difícil conversar, lo compenso quejándome. Por eso critico, pregunto, molesto y le llevo la contraria a quien flaquee en argumentos. Vivo en una constante protesta a mi persona, pero me gusta ser yo. Mis manos guardan un catálogo de recuerdos táctiles, aunque no sepa leer el futuro en las líneas que la decoran. Son registros de muchos capítulos y son míos. Me gusta hablarme, escucharme, recordarme, creer en infinidad de supersticiones aunque dude de su eficacia. Me gusta ser una pretensión, me gusta acertar con la cabeza y al mismo tiempo pensar que eres medio idiota, sabiendo que tú haces lo mismo conmigo. Cuando me aburro de mí, comienzan mal intencionadas –y no muy sanas– ideas a taladrarse entre ceja y ceja. Y es cuando me convierto en una desfachatada bruja de Disney. Eso no es todo. Cuando volteas la página, me verás actuando con la benevolencia merecedora de un pasaje al cielo.
Sea como sea, aquí me tienes,
en una sola pieza, engalanada en esta piel
que no cambiaría jamás.

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domingo, 7 de febrero de 2010

Así y asao


Hay hombres lindos, que son feos. Y hombres feos, que son lindos.
Hay hombres que quieren ser mujeres.
Hay mujeres que se llevan bien con esos.
Hay hombres que saben lo que dicen.
Hay hombres que dicen saber.
Hay hombres idiotas.
Hay hombres idiotas…que lo disimulan bien.
Hay machotes de lo último.
Hay metrosexuales que buscan lo último…en depilación.
Hay hombres a quienes les luce las canas.
Hay hombres a quienes les luce la calva.
Hay hombres a quienes les luce la barba.
Y hombres que se lucen.
Hay hombres de hechos.
Hay hombres de palabra. O sea, nada más de palabra.
Hay hombres con los testículos bien puestos.
Y otros que llegaron tarde a la repartición.
Hay hombres interesantes.
Hay hombres interesados.
Hay hombres interesados en parecer interesantes.
Hay hombres que cantan lindo.
Hay hombres que cansan rápido.
Hay hombres que les gustan los culos grandes.
Hay hombres que mienten cuando dicen lo contrario.
Hay hombres sólo de feromonas.
Y otros que se enamoran
Hay insensibles.
Hay sin sentido.
Hay hombres muy exquisitos.
Hay hombres con demasiados requisitos.
Hay hombres que les aburre hablar por teléfono.
Hay otros que caen en eso de “cuelga tú primero”.
Hay hombres de intelecto.
Hay hombres de cuentas bancarias infladas.
Hay hombres que ni lo uno ni lo otro.
Están los que cocinan rico.
Y los que pretenden que les cocinen siempre.
Hay hombres con estado civiles tristes. Viudos.
Hay hombres que se arrepientes de su estado civil. Casados.
Hay hombres felices. Solteros.

Hay muchos hombres, pero el mío con vodka, por favor.

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miércoles, 3 de febrero de 2010

Ya somos dos


Sabiendo que eres especialista en cursilerías, dejo que las desfiles en mis oídos. Al fin y al cabo mi recompensa será ver el mosaico cristalino de esos ojos tuyos, que parecen convertir cualquier ruido en canción, que parecen haber coloreado mi techo de cielo. Yo te apuesto besos en el cuello que no puedes medir lo que siento. Que primero hallarías el número infinito, antes de dar con un nombre para lo que sucede dentro de mí. Tú, el que está del otro lado de la mirada, no concibes la inmensidad de lo que oprime mi pecho, pero descuida, que ya somos dos.
Me gustaría que, en tu caso, parpadear fuese opcional.

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